18 oct. 2015

Es domingo y llueve

Os voy a contar una historia. Mi intención hoy era escribir un post sobre fotógrafos/artistas que me inspiran y que me están ayudando en esta crisis creativa/existencial que estoy pasando (llueve y es domingo). Pero de repente empecé a escribir sin mirar qué escribía, sin saber si estaba conjugando bien los verbos o si tenía sentido algo de lo que estaba saliéndome por los dedos. Y lo leí, y no sabía que hacer. 
Lo último que sé es que le he dado a publicar, sin mirar atrás, sin modificar-me ni una palabra. Le he puesto una foto bonita de Antoine Beauvillain y me he desnudado, metafóricamente.




No siempre que aparezco por aquí lo hago con una idea en la cabeza, ni con ésta bien puesta. Hoy es uno de esos días que me recuerdan lo volátiles que parecen algunos momentos y lo perennes que pueden llegar a ser en nuestra memoria. 
No tengo ni idea de a dónde me llevará este post. Pido disculpas por adelantado si son un montón de fragmentos sin sentido, pero además de a una buena amiga hoy necesitaba escribir aquí. A vosotros, o a mí... no lo tengo del todo claro.

El cambio me aterra pero es curioso como lo busco a diario casi sin darme cuenta. No soy capaz de mantener mi atención en algo durante demasiado tiempo, de todo me aburro, todo me cansa... menos cuando algo se convierte en realidad. En pasión. En sangre en las venas.
Para mí eso es la creatividad, la fotografía y el arte. Para mí eso son las poquísimas personas que considero importantes en mi vida. 
Suena una canción al piano, es uno de mis vecinos tocando y se me empañan los ojos. Ni siquiera sé por qué. Escribo sin parar y me planteo si de verdad tendrá sentido lo que hago.

Y de repente la melodía cambia, el ritmo se acelera y me contesto a esa pregunta: lo tiene, y si no lo tiene ahora lo tendrá. Porque el ser humano es emprendedor y cabezota por naturaleza y porque todo lo puede, todo lo puedo. Todo.
Me repongo a un montón de vientos fríos y desagradables que me despeinan al pasar. Me repongo. De todo se sale y todo cambia. Y ya no le temo al cambio, será el piano. Ya no le temo porque a quien realmente tengo miedo es a mí después del paso del tiempo. Temo no haber luchado, no haber sido capaz de vivir por lo que amo. Y vuelve a acelerarse el ritmo del piano y ya, con lágrimas en los ojos, me doy cuenta de que si sufro es que me importa, y que cualquier cosa que haga con este pesar en las entrañas habrá merecido la pena.

Los días malos pasan y suceden, por suerte. Gracias a mi vecino, a mi amiga, y a la lluvia que moja el cristal.

19 comentarios:

  1. Quiero abrazarte, y hacerte café o cacao

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  2. Me parece que este escrito es muy real, así de simple y lo digo como un cumplido, no me mal interpretes. Desde mi rinconcito y conocíendote tan solo de unas horas, creo que sí que has luchado, si no lo hubieses hecho no escribirías estas palabras con tanta emoción.
    Un abrazo.

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    1. Me alegro de que lleguen a alguien más que a mí <3
      Tan real como la vida misma, así es.

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  3. Tus palabras me han calado. Supongo que en parte la razón es que además de padecer la lluvia a unas calles de distancia, siento ese miedo que describes. Hoy es un domingo de perdidas, de decisiones, de mantita y sofá y esa lágrima que se escapa queramos o no. Piensa que todo, absolutamente todo pasa por algo. Creo que esa es la clave, vivir cada día como si fuera el última y luchar, luchar. No arrepentirnos del ayer. Ánimo guapa!
    Un beso

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    1. Ánimo para ti también, ¡¡¡hoy es otro día!!!

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  4. Me he emocionado, Laura, y es que creo que sé a qué te refieres, creo que estoy pasando por algo parecido. Y esa maldita (y preciosa) canción de piano ha hecho que se me pongan los pelillos como escarpias. Quiero darte un achuchón para transmitirte energía. ♥︎

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    1. Ay, Anna, otro achuchón de esos para ti ♥︎

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  5. Cosas bonitas. Todas llenas de inspiración y yo sin saber escribir últimamente.

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  6. Sometimes you just have to sit down and write. I'm glad you shared this with us all <3

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  7. Has conseguido arrancarme lágrimas, quizá por haber visto escrito todo lo que tengo dentro y no sé cómo expresar, que llevaba mucho enquistado en lo más profundo de mi ser. Es bonito y desgarrador a partes iguales, da miedo verlo escrito y a la vez me invade una sensación de alivio. El piano acompaña y te remueve hasta la última fibra sensible.

    Muchas gracias.

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    1. Jo, no sé si me gusta o no eso de haberte hecho llorar, pero a veces es necesario y me llega al alma tu comentario. <3

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  8. Estas cosas pasan muchas veces, y es totalmente normal. A veces el cuerpo te pide llanto y tu se lo tienes que dar. Al principio me sentía mal por ello, ¿no se supone que debemos estar en modo Mr.Wonderful las 24 horas? Luego me di cuenta de que es parte esencial para entender toda esta jungla (dios mio, el mundo de los adultos!), todo el miedo al cambio y demás cosas con las que me identifico contigo. Así que no pasa nada por llorar, pero eso si, ¡que no nos quite las ganas de comernos el mundo!

    Un abraso enorrme :))

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    1. La jungla... eso es. Llorar es necesario y me ayudó a verlo todo un poco más claro.

      <3

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  9. Hay una frase, de una canción que dice: qué le has hecho a mi corazón que parece que es domingo... así me ha dejado tu post. La sinceridad y las palabras que salen de dentro cuando nos dejamos arrastrar sin miedo es lo que tienen. Eres una valiente, que lo sepas.

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